¿Por qué el ukulele es el instrumento más increíble del mundo?

-Dedicado a mi novia que nunca deja de sonreír

¿Por qué el Ukulele es el instrumento más fácil de aprender?

O mejor dicho¿Por qué el ukulele es el instrumento más increíble del mundo? 

 

 

Comencé viendo videos de Melissa Robles y me gustaba todos los covers que hacía, comencé a ver dónde podía comprar un ukulele y empecé a ahorrar dinero, pasaron unas semanas hasta que logré juntar mil pesos y pude comprar mi primer ukulele, era un soprano hermoso.

Después de ver tantos videos de covers y tutoriales de canciones cuando aún ni siquiera tenía ukulele, me aprendí los acordes mayores, y al instante cuando compré mi ukulele pude escuchar el delicado y hermoso sonido que provoca el acorde de Do mayor, era un mundo aparte de los acordes que sonaban a mi alrededor de guitarras, el ukulele en ese momento se convirtió en mi instrumento favorito.

Practique y practique para poder aprender canciones y comencé con “Limón y sal” de Julieta Venegas, no niego que fue un reto poder cantar y tocar a la vez pero mi perseverancia de querer lograrlo venció mi falta de coordinación en mis brazos y voz, por fin llego el día en que pude tocar mi primera canción después de dos semanas de practicar patrones de rasgueo una y otra vez pude lograrlo, es una satisfacción enorme la que uno obtiene cuando puede disfrutar de tocar una canción en ukulele y además poder cantarla al mismo tiempo, esa sensación no tiene precio.

No pude resistirme en llevar el ukulele a la escuela y aunque no sabia tocar muchas canciones completas podía rasguear un Alegre acorde de Sol, seguido de un Serio acorde de La mayor, enseguida como abraso sorpresa llegaba el Amigable acorde de Re mayor, de pronto sin aviso alguno la situación cambiaba a un escenario de tinieblas con un Siniestro acorde de Re menor, para de pronto terminar en la felicidad, en la esperanza que nos transmite el Juguetón acorde de Do mayor y asi… el ciclo volvía a repetirse.

A mis amigos les encantaba el sonido tan brillante que producía, asi que no faltaba una manita que tomaba el ukulele acompañada de una vocecita pidiendo ayuda para aprender algunos acordes.

Me encantaba ver como la gente se dejaba llevar por aquel instinto que nos lleva a lugares mágicos de imaginación y felicidad, la curiosidad atraía las miradas hacia un imán de madera en forma de ukulele, se podían escuchar murmullos diciendo: “Mira esa guitarrita” “Que bonito!!” es parte de la emoción al ver algo tan chiquito y tan practico, las cosas chiquitas dan ternura y provocan felicidad, pero este ukulele parecía chiquito pero en realidad era gigante por dentro tanto que con una nota podía opacar al resto de instrumentos a su alrededor.

Era 2016 en aquellos días, mi fanatismo por Melissa Robles y su grupo Matisse me llevo a encontrar muchos tesoros, en la letra de sus canciones, en disfrutar el maravilloso ritmo que transformaba la música cuando Melissa y Eureka (su ukulele) entraban en acción, asi que para mi fortuna darían un show en Tijuana, ciudad en la cual vivo, no lo dude y compre los boletos, lleve mi ukulele junto con un marcador sharphie porque tenia la esperanza de que Melissa lo firmara, había pasado mas de la mitad del show y no había podido acercarme para pedir la grandiosa y tan anhelada firma de Melissa  entre los descansos de cada canción ya que mi asiento estaba lejos del escenario, había perdido la esperanza, de pronto la gente comenzó a pararse de sus asientos y correr hacia el escenario no sabia que estaba pasando pero definitivamente tenia que ir, yo iba con mi papa asi que le dije que fuéramos, tan pronto como pronuncie esa última palabra ya íbamos super rápido en dirección al escenario, la gente enloquecía debajo del escenario, sentía emoción, felicidad, demasiadas ganas de bailar al ver a mis ídolos frente a mí, mi grupo favorito, asi que ahí estaba en medio de tantas personas estirando mi mano mostrando el ukulele en dirección al cielo, Melissa me miro, de pronto un hombre del staff arriba del escenario se me acerco y entre el éxtasis de la gente me pidió mi ukulele, no hubo necesidad de palabra alguna… Melissa estaba firmando mi ukulele.

Mi sueño se había cumplido.

El ukulele une a las personas, une al mundo.

Cuando tomé mi ukulele pude ver la frase que escribió:

“Viva la música que nos une” -Melissa 2016

  Angel Ramos Ramirez

 

 

 

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