El ukelele, un instrumento increíble.

El ukelele, un instrumento increíble.

Siempre había querido aprender a tocar algún instrumento, generalmente en el primero que se piensa para aprender es la guitarra; sin embargo, conozco a algunas personas que, al poco tiempo de comenzar a aprender, dejaron de tocar, debido a que sentían que no avanzaban, argumentando que era muy complicado, eso disminuyó mis ganas de aprender a tocar la guitarra y la posibilidad de aprender a tocar un instrumento, cada vez la veía más y más lejana.

A pesar de ello, algo en mí aun quería aprender a tocar algún instrumento; así que, navegando en internet, por razones que desconozco (probablemente el destino), vi una “guitarrita”, aun no sabía que aquello que estaba viendo era un ukelele. Lo primero que llamó mi atención fue que había infinidad de diseños y una gama muy amplia de colores, leí mas acerca del ukelele y busqué música donde se utilizara este instrumento, dándome cuenta que con solo escucharlo, el sonido me ponía de buen humor, ya que es alegre e inconfundible.

Al final; decidí comprarme uno; sin embargo, no sabía que tamaño elegir, creí que la mejor opción era uno tenor; ya que, posiblemente aprender con un soprano iba a ser complicado por el tamaño. Recuerdo que lo tocaba a diario y me di cuenta que no era difícil, los acordes son sencillos y para los rasgueos solo es cuestión de seguir el ritmo, siento que todo fluye de manera muy natural, pero hay que practicar. Tiempo después, a pesar del cariño que tengo por mi ukelele tenor, no me daba el sonido característico de un soprano; así que, meses después, a pesar de no tener un gran avance, compré un ukelele soprano; una gran decisión. Aprender a tocar un ukelele de este tamaño es muy sencillo, además es muy bonito, ya que puedes elegir el diseño que mas te guste y el transporte es facilísimo al ser pequeño.

A pesar de que no llevo ni un año aprendiendo, ahora tengo 2 objetivos, el primero es seguir aprendiendo; al mismo tiempo que, les brindo un rato de relajación a los animales, que pienso serán un gran público, ya que gracias a mi profesión tengo la posibilidad de convivir con ovejas, cabras y otros animales; sin embargo, por obvias razones mundiales ahora estoy alejado de ellos.

 

El segundo, viajar con mi ukelele para tocarlo en todos lados; por ejemplo, de noche en la playa, con el mar como sonido de fondo, imagino que será algo muy relajante, además de ser una excelente oportunidad para convivir y pasar una velada increíble con la familia y/o amigos.

En conclusión, lo que yo te recomendaría si estás pensando en comprar un ukelele es, dejar de pensarlo y comprar uno con un diseño que te guste, no te arrepentirás, aprender es sencillo, además de adictivo (siempre vas a querer seguir practicando) y siempre es bueno aprender cosas nuevas.

Mario Ávila

 

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